La coliflor pertenece a la familia de las crucíferas y está emparentada con el brécol. Ambas especies comparten algo en común: el intenso olor que desprenden. Este peculiar aroma procede de su riqueza en compuestos azufrados, cuya virtud principal es la de favorecer la depuración del organismo.

Además la coliflor es rica en vitaminas del grupo B y vitamina C, así como minerales como el fósforo y el potasio.

    INGREDIENTES:
  • 1 coliflor.
  • 1 cebolleta tierna.
  • 1/4 taza de harina de garbanzos.
  • 1 manojo pequeño de hojas de cilantro, picaditas.
  • 1 cucharita de mostaza en polvo.
  • 1 cucharita de comino.
  • 1 cucharita de pimienta negra.
  • 1 pellizco de sal del Himalaya.
  • 1 pellizco de pimiento rojo picante.

  • 1 puñado de olivas (unas 10).
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 taza de harina de sésamo (sésamo molido).

    • PROCEDIMIENTO:
  • 1. Precalienta el horno a 200º. Quita los tallos de la coliflor y lávala bien. Trocea y traspasa al Vaso de la batidora con el resto de ingredientes (excepto el sésamo)
  • 2. Selecciona el programa “purés”y pulsa la tecla ON. Ayúdate del pistón para ir empujando la masa hacia las aspas, ya que las masas más densas así lo requieren.
  • 3. Haz bolitas del tamaño deseado con la masa, reboza las croquetas en la “harina de sésamo” y hornea durante 30 minutos a 180º.